Artista de Escuela Claudio Arrau estrena una exposición virtual en el cierre de 2020

La academia de Dibujo y Pintura expresa su trabajo metódico a lo largo de este año, a través de un tendedero con obras del destacado alumno de casi 87 años, que se forma con la profesora Carmen Gloria Contreras.

Para el miércoles 9 de diciembre a las 19:00 horas, se prepara la inauguración de la exposición “Aliento Divino”, que componen 30 obras del artista Hermenson Pino, alumno de la Escuela de Cultura Artística Claudio Arrau León. Estas creaciones han constituido una válvula de escape durante el largo período de confinamiento del alumno de la profesora Carmen Gloria Contreras. Colgaron las obras en formato de tendedero, que registraron y estrenarán en el canal Youtube del establecimiento.

De esta forma se ejemplifica el trabajo sistemático que ha mantenido esta docente, al igual que todo el equipo de la Escuela Artística, en este año tan difícil debido a las medidas de distanciamiento. Fortalecieron los canales de comunicación a través de plataformas digitales y así supervisaron el trabajo de sus alumnos.

Quedan pendientes muchas de las actividades presenciales que se habían planificado, aunque se destaca la capacidad de resiliencia de toda la comunidad artística. En particular para la profesora Contreras, esta exposición demuestra que no hay límites en la evolución artística, que ha desarrollado por años con alumnos de distintas edades y condiciones.

“Yo soy de la idea que uno hasta el último día de su vida puede seguir aprendiendo y aportando a la sociedad. Y entonces con mi investigación ‘El Arte crea por un mundo mejor’ ha sido ésa mi intención: evidenciar que a través del arte nos podemos desarrollar como seres humanos íntegros, nos podemos también autosanar y reconocernos”, resalta la docente.

Todavía para 2021 la profesora prepara una exposición completísima con cerca de 300 trabajos realizados por la totalidad de sus alumnos de la academia de Dibujo y Pintura de la Escuela de Cultura Artística. 

Arte en su vida

Para Hermenson Pino (87), el arte siempre ha estado presente, desde la infancia. Veía a su madre trabajar con muchos colores, lo que marcó su primer punto de atracción con esta disciplina plástica. Sin embargo, sus obligaciones con el paso de los años tomaron mayor protagonismo.

Sin embargo, en 2018 comenzó por fin su participación activa en la academia de Dibujo y Pintura de la profesora Carmen Gloria Contreras en la Escuela Artística. Ha elegido el acrílico como su técnica predilecta de creación, con que ha alcanzado importantes logros, por ejemplo, una mención honrosa en el Salón de Arte Tanagra 2019.

Actualmente y a través de “Aliento Divino”, el artista recopila obras de los últimos años, que marcan su portafolio artístico, de enorme orgullo para su realización personal. Tuvo algunos acercamientos con pintura al óleo, pero a partir de una mala experiencia, ha evolucionado al pastel graso y actualmente el acrílico. Siempre canaliza sus energías a partir de su entorno.

“Para mí ha sido un tema de relevancia el mirar la naturaleza, mirar las cosas, mirar las hojas, los frutos, las semillas, que de repente son aladas y giran como una hélice para trasladarse de un lado a otro. La naturaleza o el universo es una serpiente mordiéndose la cola. Se recicla a sí misma, se mueve a través de sí misma, es decir, si hay un movimiento, nace la vida. Yo en el arte prácticamente converso con mi alma. Voy a ella y de ahí extraigo”, sostiene desde lo más profundo de su inspiración. 

Esta exposición al aire libre se desarrolló en el patio interior del edificio donde reside la profesora Carmen Gloria Contreras, ajustándose a las medidas sanitarias del Ministerio de Salud. Su manera de llegar al público es a través del canal Youtube de la Escuela de Cultura Artística (artisticaarrau), donde estará disponible el mágico momento que compartieron profesora y alumno con sus respetivas mascarillas.

Para Hermenson Pino, este año de pandemia no ha sido fructífero. Para él es muy importante interactuar con otras personas, pues allí se nutre de las experiencias que comparte. Ha pintado poco, pero se propone continuar con más fuerza una vez que termine la incertidumbre mundial que ha provocado el Covid-19.

“El encierro no me hace bien. Yo siempre estoy con una inquietud espiritual, una admiración por todo. Me parece que la vida es demasiado rica, es demasiado abundante. Nos da de sobras, incluso tenemos demás, estamos inundados por ella. Entonces no podemos evitar intercambiar energía con nuestro medio. Con medios materiales, con medios espirituales y medios biológicos, es decir, nos tenemos que comunicar. Creo que la mejor manera de vivir es comunicarse. El alma vibra a toda edad, mientras haya un aliento de vida. Lo que busca es interconectarse con otras vibraciones y así intercambia energía”, relata.      

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